Reapropiar nuestros datos feministas-latinoamericanos.

En Latinoamérica muchas colectivas feministas comparten necesidades de presencia en línea para la difusión de sus discursos, las acciones de resistencia y la visibilización de sus apuestas frente al cuidado de la vida. Gran parte de estas presencias habitan lugares de la web enagenados por grandes oligopolios, o empresas que prestan servicios de alojamiento y presencia web a cambio de datos y publicidad, atendiendo a algoritmos opacos que encarnan miradas extractivistas.

Las mujeres populares hemos sido caso de estudio, nos han trazabilizado e incluso vigilado. Nuestras luchas en Internet ha sido censuradas y silenciadas, las empresas de telecomunicaciones y tecnología en compañía de los gobiernos tumban los sitios en donde compartimos información sobre nuestros cuerpos, sobre el aborto seguro, libre y gratuito, sobre acoso y abuso sexual, sobre feminicidios, entre otros, sin embargo, aunque nuestros datos han sido censurados, siguen siendo monetarizados por las empresas de datos.

¿Qué tanto las luchas feministas latinoamericanas creamos nuestros propios datos, los analizamos y aplicamos ese conocimiento en nuestro activismo? ¿Qué tanto las feministas en latinoamérica apropiamos la tecnología para expresarnos y crear?

Desde Latinoamérica queremos crear nuestras propias maneras de hacer presencia en Internet; haciendo uso de infraestructuras sencillas, autónomas, seguras que implementen la filosofía “local primero” y permitan habitar y distribuir la presencia en línea, incluso en lugares de conectividad baja y/o intermitente muy comunes en Latinoamérica y el Sur Global,

El conocimiento es poder. ¿Quién necesita tantos datos? ¿por qué invertir tantos recursos en mantener tantos datos? Nosotras no estamos buscando controlar el mundo, estamos luchando por ser parte de un ecosistema sano y limpio que nos posibilite vivir en armonía. Estamos buscando conocimiento para tener poder, el poder para cambiar nuestras propias realidades para esto necesitamos herramientas tecnológicas sanas y espacios en internet saludables y limpios que nos permitan la internet que soñamos.